Hernán-Pérez, Sierra de Gata en Extremadura (España)

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Historia General

Historia del Pueblo

Historia Antigua:
Durante la dinastía cartaginesa de los bárcidas, conocida por su política de expansión, en el último tercio del S.III a.C Cartago entró en contacto con los pobladores de la zona, por razones comerciales y militares, ya que tras la I Guerra Púnica La presión de Roma obligó a los cartagineses a aumentar el número de sus ejércitos con mercenarios lusitanos, conocidos por su valor en el combate. En el 194 a.C, apenas una década antes del desastre cartaginés en la llanura de Zama, en la que Roma se acabará imponiendo de manera total a los bárcidas, estallan los conflictos entre lusitanos y Roma. Tras una incipiente pacificación de las tribus, los vetones, pobladores de la zona en la que se encuentra Hernán-Pérez, se unieron con las hordas del Norte, bajo el mando del caudillo Púnico. Tras duros combates en los que los romanos, bajo el mando de Servio Sulpicio Galba, sufrieron constantes derrotas, se produce el asesinato de los caudillos insurgentes y la zona será pacificada hasta el alzamiento de Viriato. Una vez derrotado este, la zona pasó a formar parte de la provincia conocida como Hispania Ulteriory fue definitivamente pacificada. Los romanos impusieron una zona de explotación ganadera y minera, dada la imposibilidad de crear latifundios en la zona dada la orografía. Fue a partir de esta época cuando se estableció, como nexo comercial, la villa conocida como Laconimurgo, a escasos kilómetros, probablemente en las faldas de la actual localidad de Santibáñez el Alto. Como testimonio directo de la conquista romana, hay grandes cantidades de tegula en los cauces de los arroyos y un nevero, situado en la parte más alta de la actualmente conocida como "Sierra del Moro". Otro testimonio de esta presencia, aún sin confirmar, es la existencia al parecer de una "piedra con equis y uves", encontrada por algunos trabajadores de la localidad en los años 1960. Posiblemente, y según fuentes consultadas en la Universidad de Salamanca, tal piedra sea un agrimensor. Hito topográfico, utilizado para marcar distancias o delimitar territorios.

Edad Media:
Pese a que es reconocido que hubo asentamientos continuados en la zona, fue el Maestre de la Orden de Alcantara Fernán Pérez, quien repobló la zona con los huidos de la Ribera del Coa. Otorgó a estos en la zona unas tierras de cultivo y construyó una casa fuerte en la que se alojó durante algún tiempo. La aldea de "Fernán-Pérez" fue encuadrada bajo a la jurisdicción de la Fortaleza de "San Juan de Mascoras" situada en la actual localidad vecina de Santibáñez el Alto. Por lo tanto nos encontramos ante un ejemplo del proceso de repoblación que se llevó a cabo en la Sierra de Gata durante los siglos XIII y XIV, entregada a las Órdenes militares, entre las cuales destacó la Alcántara y el Temple que cedió a la primera su presencia en la zona tras una serie de litigios. Los testimonios escritos hablan de la existencia de una "casa-torre", situada en las inmediaciones de la actual plaza, junto a la Iglesia de Santa María Magdalena. Las construcciones de cantería que subsisten actualmente componen un pequeño número de calles, sin que representen una muestra de la arquitectura local basada en mayor grado en el adobe y la piedra irregular. Existe además una tradición importante de uso de la pizarra principalmente en los exteriores y a modo de complemento estético.
Fue Felipe II quien concedió el título de villa a la localidad en 1556. El documento original se encuentra en el Archivo General de Simancas. No se han encontrado en las fuentes datos sobre emigración a América de los pobladores de Hernán-Pérez. Según la metodología historiográfica esto puede ser indicio de que la vida en el pueblo permitía el acceso a recursos para la población que podría permanecer en la villa con ciertas garantías.

Edad Contemporánea:
Según el Diccionario Geográfico de Madoz, publicado en Madrid en 1830, Hernán-Pérez contaba en el siglo XIX con "61 casas de piso bajo y calles sin empedrar, 150 vecinos (entre 600 y 750 habitantes) y 851 almas". Dependía del Partido Judicial de Hoyos y estaba situado en una pequeña loma, contando con dos arroyos principales, el de la Sierra del Moro que desagua en Tralgas y el de las Herrerías que desagua en Árrago. El clima era frío y los vientos soplaban del Norte y el Este. El Pósito estaba dotado con 500 reales de los fondos públicos y acogía entre 15 y 20 niños. La Parroquia se encontraba bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, perteneciendo aún a la Orden de Alcántara, encomienda de Santibáñez el Alto. Se recoge además la información de la existencia de dos ermitas: la primera del Cristo de la Paz y la segunda situada cerca del cementerio y en estado de ruina.
Se habla de una fuente, al igual que en diversas crónicas anteriores, localizada a las afueras del pueblo, concretamente a unos 60 pasos. El correo era recibido en Gata, desde donde se repartía a la localidad cada ocho días.
En cuanto a la actividad económica, Madoz recopila en su obra la existencia de 10500 pies de olivo, 33 cuartas de viña y 100 peonadas de huerta. Existían en la zona conocida como Mañanica 1300 encinas en común explotación de todos los vecinos. La explotación del terreno estaba dedicada al aceite, vino, algún centeno, poco trigo, patatas y vino. El ganado; caprino, lanar, vacuno, bestias de carga, colmenas, caza menor y mayor y animales dañinos. El apartado de industria y comercio hace mención a dos lagares de aceite para importar y dos harineros, entrando esto último en conflicto con la información de la existencia de algún centeno y poco trigo.
Las estructuras económicas de la localidad se han basado desde principios del siglo XX en una explotación intensiva de pequeños minifundios dedicados casi por entero al olivar y la vid. Este tipo de explotación vino manifestándose de manera importante a lo largo del siglo XIX en toda la comarca de Sierra de Gata, mostrándose a lo largo de dicho siglo una presencia olivarera de entre el 40% y 60%, siempre con una producción destinada al autoconsumo y pequeñas ventas de aceite. Hernán-Pérez experimentó un crecimiento importante en el número de pies de olivo en torno a los años 1950 y fundamentalmente a partir de los años 1970. Ha principios del siglo XXI encontramos un olivar fuertemente mecanizado y jóven. La explotación ganadera fue significativa durante los primeros 60 años del siglo XX, sin embargo el éxodo rural al que se vio sometida la localidad durante la dictadura franquista, hizo desaparecer gran número de cabezas de ganado, sin que hayan sido recuperadas, situándose actualmente el número de cabezas de ganado entorno a las 2000, fundamentalmente ovino y caprino, este último estabulado. Fue durante este periodo, a mediados de la década de 1960, cuando se creó la Cooperativa del Campo San Sebastián, destinada a acoger la producción de aceituna. Actualmente cuenta con un pobre sistema cooperativista, manteniéndose la propiedad de los sistemas de producción en manos del pequeño agricultor en concepto de explotación privada que no acaban de generar beneficios estables.

MOVIMIENTO OBRERO:
Datos de 1932, muestran cierta organización de los obreros del campo durante la II República. La Sociedad Agrícola de la localidad, formó parte el día 30 de junio de 1932 del II Congreso de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra, situándose esta dentro de la UGT. Los oradores que acudieron al congreso por parte de Hernán-Pérez fueron Agapito García, Germán Serrano y Emilio Rodríguez, siendo este último además vocal suplente del Jurado Mixto del Trabajo Rural de Cáceres instaurado por Francisco Largo Caballero, que ocupó la cartera de Trabajo durante este periodo en el gobierno republicano.

Guerra Civil Española en Hernán-Pérez:

El alzamiento contra la II República Española estalla en Cáceres el 19 de Abril de 1936. Rápidamente se extiende por el norte de Cáceres. En la villa de Hernán-Pérez en pocos días la Falange se hace con el control y el entonces alcalde Alfonso Arroyo será el único depurado tras el alzamiento, falleciendo en el presidio en la ciudad de Plasencia. Hoy la escuela municipal lleva su nombre en homenaje. Las quintas son movilizadas siendo asignadas a las fuerzas golpistas y sirviendo en diversos destinos. Gonzalo Revilla, es un caso destacado sirviendo en el Tercio Gran Capitán de la Legión con el que participó en batallas tempranas en los campos de Andalucía y destacando en Brunete, Belchite, la Batalla de Madrid y la Batalla del Ebro, siendo herido en combate y recibiendo por ello diversas condecoraciones además de ser uno de los últimos once supervivientes del Tercio que inició su andadura desembarcando en Andalucía en Julio del 36. Otro caso destacado fue el de Genaro Jorge, combatiente al cargo del servicio de ametralladoras y hecho preso en el Castillo de Cardona, que sirvió como cárcel republicana y donde permaneció capturado durante meses. De la misma forma que ellos fueron admirados y muy respetados en la localidad el resto de combatientes de la localidad, apodados de la "quinta del biberón". Y que recibieron hace unos años un emotivo homenaje. Afortunadamente no se registraron victimas mortales entre los hernanpereños que combatieron. Tradicionalmente se ha vinculado la ausencia de fallecidos a la encomienda de estos jóvenes a San Sebastián, patrón del pueblo. En cuanto a la represión, no se produjeron tampoco víctimas mortales. Un hecho destacado de esta fue la exhumación en los años 60 de una fosa común en la zona denominada como "Canalejas", junto al Arroyo de las Herrerías que según los estudios llevados a cabo en la época debieron pertenecer a militantes de izquierda de la localidad serrana de San Martín de Trevejo y que fueron depositados en el cementerio de la localidad tras la celebración de una ceremonia religiosa en su honor.

Datos obtenidos de Wikipedia

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